En mitad de semana, una compañera de trabajo V. Weis, me preguntó qué tal iba todo…y cuánto me alegré. Me sorprendí a mí misma, descubriéndome embarazada…”joder, si estoy embarazada...” Hay mucha diferencia en la atención prestada tanto por mí misma como por el entorno. Y cuando me paro a pensarlo, me da penilla. Con Carlos, éramos varias las embarazadas conocidas, y cada día comentábamos nuestras variaciones: “pues mira, hoy me ha dado una patada. Pues hoy me pica aquí. Pues hoy he comprado tal, pues el médico dice cuál”. Día a día seguía en Internet los cambios, me tocaba continuamente la barriga, imaginaba cosas… Con este, ya os digo, lo tengo presente, pero de forma menos continua. Casi nadie te pregunta, porque ya está Carlos para preguntar por él. No he comprado nada, porque están todos los cacharros de Carlos para darle la bienvenida…jejeje. Al mismo tiempo, esto es una alegría, porque cuando te paras a pensarlo…te entra más alegría. Imaginas los dos peques juntos jugando. Imaginas que pronto empezará a sentir pataditas…y además, de esta forma, el tiempo pasa más rápido. Sin duda, el 2º llega al mundo más silencioso…..

MÉDICOS
Esta semana visité al médico para explicarle el tema del Test de Sullivan y me hará la curva para la 1ª semana de Julio. Con Carlos me harté de llorar cuando me salió alto, con este ni me he inmutado…Si sale alto, será un poco más latazo…pero visto lo visto…mejor tomarse las cosas médicas de forma relativa y tranquila. De hecho, la ginecóloga privada me contó entre risas que nunca pudo hacerse la prueba de la glucosa en sus embarazos porque vomitaba el líquido. La tensión sigue bien. Me alerté un poco, porque la mínima me subió un poco hasta 8.3. Sigue estando bien, pero estaba acostumbrada al 7 y pico… Por lo demás bien.
Con Carlitos estuve en el niño sano. Todo bien. Ya no volvemos hasta los dos años a la pediatra (de forma obligatoria claro..). Me habló que puedo darle ya de todo menos clara de huevo (hasta el año)..y también que puedo comenzar con yogures normales y leche normal a partir del año. Ese mismo día le zampé un yogur de macedonia con toda mi ilusión. Se lo comió encantado. Está claro que los yogures de leche de continuación resultan asquerosos. Carlitos jamás ha tolerado más de dos cucharas…peor que el yogur natural sin azúcar!! He guardado el yogur de recuerdo. Sin duda, el tema alimentario sigue siendo uno de los que más me enganchan con mi peque. Coco le contó a la pediatra que esperamos un hermanito. Me encanta escucharle contarlo y la sonrisa tonta que se le pone cuando se refiere a sus niños. Entonces nos recomendó que vacunásemos a Carlitos de la varicela a los 13 meses. Más pensando en el que viene…
CAMBIOS FISICOS
Algo más de barriguilla…y siguen los ascos. Días horribles, con el estómago en la garganta. Sólo mientras como se me pasa, pero al terminar vuelve la sensación amarga a la boca. Las náuseas me quitan las ganas de hablar y me desaniman. Se unen sin duda al calor…y finalmente se traduce en malhumor. Un rollo. Sueño con el 2º trimestre y la esperanza de entrar en la felicidad estrógena pronto. Poco más. A veces le siento…no son patadas...Son meneillos. Qué fácil reconocerle ahora que ya sé cómo se siente.
CAMBIOS PSICOLÓGICOS
Sigo baja de ánimo. Quiero evitarlo y no puedo. No me apetece que el que está por venir empiece con una atmósfera de desánimo. Y él en sí mismo me provoca mucha alegría. Pero…las hormonas suben y bajan, y lo de mi cuñado me afecta más de lo que imaginaba. Ya he optado por dejarme llevar y no forzar el ánimo. Espero que todo se vaya resolviendo con el paso del tiempo, pero de pronto, ya no me apetecen vacaciones. O al menos, las vacaciones que sé que me esperan. Menos mal que está Carlitos…y por supuesto Coco, que me está dando un ejemplo para toda la vida. Hablamos mucho del tema, lo tenemos muy presente los dos. Incluso nos reímos recordando anécdotas. Pero luego quedan sentimientos más profundos, que cada uno se calla y cada uno vive a su nivel. En mi caso, es tristeza y pocas ganas…aunque externamente nadie lo diría…El día a día es la salvación. La actividad te equilibra…
Esta semana me he preocupado por la idea de cómo voy a cuidar a los dos pequeños cuando esté trabajando. Realmente, la maternidad y el mundo laboral no están conciliados. Y lo digo, sabiendo que hay madres que se aprovechan del tema, y nos hacen flaco favor a las que intentamos dar el callo. En el trabajo tengo compañeras que tras hacerse el test de embarazo, se dieron de baja. Otras, que cuando el niño está malo faltan. La empresa las persigue sin consecuencias. Tú estás en medio, entendiendo algunos casos. La respuesta de mis superiores: “será que no están preparadas para llevar los dos papeles…” ¿Y quién lo está? Mi preocupación o más bien rabia es pensar que me tengo que dejar el sueldo en cuidadoras hasta que Carlos vaya al cole, o sea, dos años para ver como lo que entra, sale. Y, ¿para qué? ¿Satisfacción personal? En el trabajo ya no me motiva nada de eso. La otra opción, realmente razonable, es dejar de trabajar. ¿Y cuando vayan al cole cómo me reengancho? Esta es la gran encrucijada femenina…tras años de preparación y esfuerzo…¿dónde te encuentras? ¿Hacia dónde caminas? Como siempre, mi Coco lo relativiza todo y me ofrece su visión más práctica. Lo iremos resolviendo conforme llegue. Seguramente tendremos que suprimir el gasto de limpieza y empezar nosotros a planchar y limpiar…Ya se irá viendo. Y eso que tengo la suerte de tener turno intensivo y pasar todas las mañanas con Carlitos... Ayyy que heroínas las mamis con turno partido, que dejan su sueldo en guarderías y cuidadoras…y sacan del fin de semana tiempo para niños, padres, hacer comiditas y REÍR.
2 comentarios:
Es cierto que el segundo embarazo es más discreto que el primero, pero hay que buscarle el lado positivo a todo y lo bueno de eso, es que se te pasa más rápido porque como la gente no te pregunta tanto, y además tú estás más ocupada con Carlitos, casi no te da tiempo a pensar que estás embarazada... Y también eso hace que no nos obsesionemos tanto ni nos volvamos paranoicas, jeje.
¿Ya te lo notas entonces? Javier me dio su primera patada estando de 13 semanas, sino recuerdo mal. Me lo noté mucho antes que a Victoria.
Espero que se te pase la fatiguilla pronto y que suba el ánimo.
En cuanto a lo de meter a alguien a que cuide los niños y gastarte el sueldo prácticamente en ello, yo (si fuera tú) me cogía una excedencia hasta que Carlitos tuviera edad escolar, siempre que económicamente fuera posible.
Un beso.
Ah! Te eché de menos en la boda mi hermano. Hubieras estado sentada en mi mesa.
Me hubiera encantado ir, con náuseas y todo!!! Gracias por tus palabras. No sé si lo de la excedencia...hombre,economicamente estaríamo más apretados!! Pero sobre tdo es que no me readmitirían en el trabajo o al menos no de buenas ganas. Todo el que coge excedencia queda como "etiquetado". NO sé ya veremos.
Ayer me crecio barriga de pronto. Y Carlitos me entretiene un monton...no para de abrir cajones y barrer la casa...jajajaaja BESITOS
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