domingo, 16 de octubre de 2011

SEMANA 30, EMPEZANDO 3º TRIMESTRE....





En esta semana tengo la sensación de estar ya en la recta final. Realmente todavía queda…sin embargo empiezo a sentir que Andrés está ya listo y que en cualquier momento, mi vida, nuestra vida…cambiará de nuevo hacia un rumbo distinto… ¿cómo será…moreno, ojos claros, regordete, pequeñín….? Qué extraña sensación cuando imaginas una nueva vida que después siempre resulta diferente a lo imaginado. Tengo muchas ganas de volver a ser mamá.

CAMBIOS FÍSICOS Y PSICOLÓGICOS
Más delgada, estoy en el peso inicial antes del embarazo. La diabetes tiene la culpa. Sigo con muchas ganas de comer, reprimidas, pero en estas semanas me he permitido algún pionono y un día de pasta Gondoliere. Creo que el nene se lo merece. Por otro lado, me siento bien de no haber engordado. La barriga se luce mejor. Sigue creciendo, pero no tengo realmente conciencia de que sea muy grande. Normalita. Eso sí, me pesa. Me canso al andar, enseguida me aparece dolor en la espalda baja y en las ingles. También noto más como Andresito me clava sus pies en las costillas. Y a veces sentada tengo que buscar una postura cómoda, porque si no parece que me va a estallar la piel.

Psicológicamente sigo muy estable. El cansancio lo llevo como parte del día a día. Agacharme a recoger cada juguete, empujar a Carlitos y alguna pequeña compra, cambiarle los pañales o vestirle combatiendo con sus patadas, son pequeños agotamientos diarios que los tomo como entrenamiento de lo que está por venir. Igualmente duermo menos. Cuando caigo, caigo…pero en la noche, suele haber algún bibi o alguna toma de glucosa que me desvela. Además Carlitos suele despertarse ya de forma regular cuando se marcha Coco (8.30 más o menos), por lo que en total, seguidas duermo unas 5 ò 6 horas, algunos días 4…pero me encuentro con energía. Eso sí, me veo mala cara…pero bueno. Por las noches, me desvelo a veces con dolor de estómago. No llegan a ser ardores, pero sí molestias. Si como mucho, tardo en digerir. Además, si he andado me entran rápidamente agujetas y ha habido días que hasta girarme en la cama me cuesta, por no decir levantarme. También se une a las noches las ganas de hacer pis…

MÉDICOS…GRRRR!!!!
En estas semanas he vuelto a tener varias analíticas, visitas al endocrino y visita a alto riesgo. En ésta última, me confirmaron que Andrés está perfecto de peso y tamaño (pese a mi pérdida de peso). La ginecóloga era joven y encantadora. Nos han vuelto a citar para principios de Noviembre. Poco más. La tensión y la diabetes siguen controladas.

La cita del endocrino sigue siendo la peor. Esta última vez fue el colmo…Tuve que ir acompañada de mi fiel Carlitos ya que sus cuidadores no podían quedarse con él: mi cuñada en la playa, mi madre anda chunguilla…Total, madrugamos, nos vestimos y nos metimos en el Cherokee para atravesar Granada en torno a las 8.30 horas de la mañana. De entrada nos chupamos varios atascos, por lo que llegamos con el tiempo justo. Papá Coco, siempre tan resolutivo, me esperó en la puerta para quedarse él con el coche y aparcar. Estuve esperando en torno a hora y media. Coco me llamaba porque tenía que volver al trabajo. Colaron varias delante de mí. Cuando me dispuse a preguntar, la endocrina me comenta que no estoy en la lista de citas ¿¿??? Al mismo tiempo Coco me vuelve a llamar (niño de fondo llorando, se acerca su hora de comer) porque el coche se ha quedado sin batería y debo llamar a la grúa. El tiene las llamadas restringidas. Llamo a la grúa, intento mantener la calma con la médico para ver si me puede atender o no. Lo peor, parece al hablar con ella, que la culpa de estar mal citada es mía. Finalmente me atiende en 5 tristes minutos donde me revisa los controles, me afirma que el tiroides está bien (no tenía porqué haberme repetido la analítica porque el valor anterior, dado mi estado de gestación, era normal (por no recordar que ir a pincharme fue otro día de madrugar y tirar de Carlitos y el carro)) y me dio cita para 4 semanas. Al salir, la cola para pedir cita era descomunal. Coco llamando, no puede esperar más, se tiene que marchar. Me voy sin cita, sin receta (he olvidado en casa el visado, estoy sin tiras reactivas porque se gastan en dos semanas y en el Centro de Salud tardan 10 días en visártela) pero…felizmente la grúa ya ha llegado y el coche está arrancado. Salgo por patas…..lejos, muy lejos, con mi niño sonriéndome para intentar que me lo tome todo a guasa….Si, si…a guasa…todavía me quedaba llegar a casa, preparar su comidita, darle de comer, ducharme, preparar comida nuestra, vestirme e irme a currar hasta las 23:00 horas. Supongo que días de estos hemos tenido todos y varios…¿Cómo sería si añadimos un niño más? Jeje… Bueno, a lo que importa, este finde no estoy controlándome la glucemia, y Coco volverá el lunes para visar la receta y pedir mi cita. Estoy tranquila, porque ya sé cómo debo comer para que no se suba demasiado.

EL RESTO DE LA VIDA
Con Carlitos sigo tan a gusto. Hemos disfrutado de los últimos dos fines de semana en nuestra casa los tres…y le ha sentado tan bien que ha dormido siestas de 2-3 horas. Hemos debutado en los parquecitos infantiles. Jeje…Qué experiencia. Me encanta observarle, verle libre dirigirse hacia lo que más le llama la atención: a veces algún niño, otras la alegría de verse en un espacio abierto andando…Me he mezclado con otros padres y, sobre todo, he visto a Coco con esa sonrisa que sólo Carlos sabe sacarle…Nuevas experiencias que te hacen disfrutar, verte en nuevos roles y ligarte aún más a esa personilla que cada vez tiene más churretes en sus pantalones y más chichones…jeje..


En casa, tengo el síndrome ese de “arreglarlo todo”. Ya tengo lista la ropita de Andrés (la que hereda de Carlitos y algún regalillo). La he lavado y planchado. ¡¡Qué colada más pequeñita!! Qué ilusión abrir el armario de ambos y ver todo mezclado (aunque ordenado). Todavía no ha llegado la cama de Carlitos, pero está al caer…

En el trabajo atravesamos una época muy buena. El día a día se ha hecho más llevadero. Belén, mi compañera, está embarazada. Es una lástima que coincidamos poco en este embarazo. Pero me llena de dulzura verla y sentir que está pasando por lo mismo que yo (también es su 2º bebé). Con Rita sigo compartiendo el humor y el agotamiento maternal..jejeje. No siento necesidad de darme de baja, y menos porque la próxima semana estaré de vacaciones. Mi idea es irme a Sevilla con Carlitos. Espero descansar un poco más ahí. A la vuelta a ver cómo sigo….
El otoño ha entrado con una luz muy especial….Me siento MUY BIEN


3 comentarios:

Chío dijo...

¡Qué poquito te queda ya! Tengo muchas ganas de ver tu barriguita prácticamente en la recta final, así que cuando vengas por Sevilla habrá quedada de mamis y niños, jeje. Nos vemos pronto!! Un beso!

Anda ya loka dijo...

El otoño es especial... siempre...

Oye, veo a carlitos un poco rubio, no??? jejejeje

Espero verlo en persona la semana próxima¡¡ Y a ti¡¡ :-)

Blog de Verónica dijo...

Por supuesto que quedaremos...la tita Glo nos ha organizado una jornada cumpleañera para la tarde. Me viene mejor quedar el lunes o martes. Pódriamos ir a tomar cafelito a la Torre de los Perdigones...allí hay cerca parquecito para niños y perros...bueno, lo vamos viendo..Por cierto Mariki, tu mariposa "me tiene contenta" jejeje...estamos todo eldía repasando el abecedario jiiii..A Carlitos se le ve rubiasco desde que lo hemos pelado. No sé muy bien de donde vienen los genes....BESITOS A AMBAS!!!!