miércoles, 23 de noviembre de 2011

HACIA LA SEMANA 36



Este parón ha sido debido a una avería en el ordenador…Retomo con ilusión, ya queda muy poco y mucho que contar…

Antes, dedicar esta entrada a las nuevas mamis que se van subiendo al carro: Belén mi coordinadora, RC aún no lo ha hecho muy público (cuánta ilusión me hace…..) y Mª José, mi guía…abriéndome paso en lo que dentro de poco será mi día a día… La natalidad sigue abriéndose paso…noticias buenas, aunque haya cansancio o disgustos…siempre la sonrisa de ellos nos compensa. ¡¡ Misterioso milagro de la naturaleza!!

CAMBIOS FISICOS

En general empiezo a tener las molestias del 3º trimestre. La barriga ha crecido, aunque en general recibo comentarios del tipo:”uy…no tienes tanta barriga”. Y es verdad. Peso menos que antes de quedarme embarazada y la barriguita es moderada…eso sí, molesta y pesa como la que más. Fundamentalmente siento las patadas en las costillas y el cabezón en mis partes presionando. Esto provoca que al echarme a andar, enseguida estoy hecha polvo y sentada, tengo que estirarme hacia atrás para poder respirar…De noche duermo bien aún, aunque me levanto un par de veces mínimo y cada vez que me incorporo o doy una vuelta, veo las estrellas. No entiendo muy bien porqué tumbada cuesta más moverse…a saber cómo está todo por ahí dentro…
En general se está incómoda, con una continua presión vesical que me lleva al cuarto de baño más veces de las necesarias…La espalda baja también se resiente, un poco el nervio ciático y muuuucho sueño…… Esta semana estoy ya de baja médica…y aunque aparentemente no estoy tan cansada (mi madre está aquí conmigo), me echo y puedo dormir dos horas sin problemas….Me despierto como nueva, ando dos veces mi pasillo y vuelvo a estar reventá!!!


MÉDICOS.

En todo este tiempo ha habido muchas citas y las que quedan!!!

Lo fundamental, el bebé está estupendo, cogiendo peso, líquido normal. En este tiempo fue cuando me diagnosticaron todo el jaleo de Carlitos y he ido a las ecos nerviosilla. Aparte, al haber perdido yo peso, tenía mis dudas…Pero su crecimiento es normal, está más que encajado y pesa en torno a los 2.5 kilos (lo que pesó Carlitos al nacer). La siguiente cita en la Seguridad Social es para monitores, el próximo día 12 Diciembre.

Otro gran paso ha sido decidir que voy a parir en el privado esta vez. No fue mala la experiencia de Carlitos, pero esta vez no contamos con Falete y he pensado, sobre todo, en encontrarme con otro tipo de ambiente que me lo haga más llevadero. Mis dudas surgían por los posibles riesgos, pero teniendo en cuenta que el público está muy cerca, confío que en caso de peligro nos trasladen rápido. Mis factores de riesgo: tensión, diabetes…parecen bajo control y el nene va bien…por tanto vamos a probar. Entrar en el Clínico me pone los pelos de punta. Soportar los gritos y el dolor ajeno, los mismos pasillos y gente…no sé, prefiero un sitio nuevo para esta experiencia. Tras dudar durante algunos días, la puntilla me la pegó la ginecóloga privada…Me transmite mucha confianza, va al grano, es resolutiva. Me contó cómo sería, que me asiste ella personalmente, en fin…me dejé embaucar por el marketing y casi apetecía parir. Sí me dejó muy claro que no estaría horas y horas esperando a dilatar. Con mi reciente cesárea no se pueden correr riesgos de rotura de útero. Si a las 3 horas no he dilatado bien o el nene se resiste, pasaríamos a cesárea. Eso es lo que más me relaja. La imagen de parturienta dolorida, esperando, esperando…sin saber cuándo ni hasta cuándo…es sin duda, donde se concentran todos mis temores (por supuesto y que todo vaya bien…). Falete dio el visto bueno. Si le pilla en estas fechas por aquí, también está invitado al paritorio. Solo tenemos el riesgo del día de Nochebuena. Ese día la ginecóloga no podría asistirme. Esperemos no tener tanta puntería…También me ha dado cita para sus monitores y su anestesista…


La endocrina…me vio por última vez antes del parto. Y después de volver a esperar un buen ratazo…mereció la pena. Me atendió la titular y resultó ser una cachondilla. Me indicó que siguiera igual: dieta y controles hasta el parto, y después de finalizar la lactancia me volverán a revisar a ver si la diabetes se ha marchado o se queda conmigo de regalito de embarazo…Pero qué relajación salir de esto!!! Eso sí, me pidió que tardara un poquillo en comprar mantecados!!!

Por último mi médico de cabecera…para darme la baja. Me resulta muy incómodo este tipo de situación. Sólo ver mi barriga, si has pasado por ello o tienes a alguien cercano, conoces el estado físico que se arrastra. Sentarme frente a él y relatarle una a una mis incomodidades para hacer frente a 8 horas de silla diaria, mas si estas van entre el almuerzo y las 11 de la noche…me resultaba insultante, indigno…no tengo que suplicar ni contar nada…He aguantado 35 semanas, y dentro de ellas ha habido náuseas y dolores varios, sin contar mi riesgo diabético y de hipertensión. Nunca se viene una con buena sensación, siempre parece que tenía que haber echado unos días más….no sé…me ha generado muy mal rollo, conociendo el back up que hay tras el absentismo en mi empresa. Que sea lo que Dios quiera!!! Combinar maternidad y vida laboral, sigue siendo un reto diario…y esta decisión nace de mi sana intención de combinar ambos roles de la mejor forma posible. El punto de inflexión supuso el pasado viernes. Estuve en el trabajo con contracciones cada 5 minutos durante más de dos horas. No eran dolorosas, pero me hizo dudar…¿Qué necesidad tengo de arriesgar que lo que va bien se vuelva en mi contra?? Mañana vuelvo a confirmar mi baja con el médico, no tengo muchas ganas, me sigue poniendo nerviosa…También tengo cita con la matrona, para las pruebas de anestesia y de estreptococo.

CAMBIOS PSICOLÓGICOS

IRRITABLE es lo que mejor me define en la última semana. Todo me molesta y me contraría. Es como cuando tienes mucho sueño y no puedes dormir, como cuando estás intentando coger algo y no puedes por más que lo intentas…Esta sensación de continua cafeína es muy molesta. Y es que todo me supone un obstáculo. Empujar el carro de Carlitos me agota, agacharme a coger un cacharro, girarme en la cama, cambiar de postura en el sofá…cuando no es un pinchazo, es un dolor más profundo….Hay una clara base física para esta sensación, pero también psicológica. Me asusta la maternidad. Me da miedo verme encerrada 4 meses con dos bebés y no dar abasto. Me asusta el parto. Estoy cansada. Mi madre está conmigo esta semana y se nota muchísimo la ayuda. También me aguanta este continuo mal humor. A ver si se me pasa porque no tengo ganas de estar tan indignada…y además me apena no tener más entusiasmo por el nacimiento de Andrés. Menos mal que Carlitos y sus achuchones me devuelven la fe. Y Coco también…pero él ahora tiene demasiado trabajo y sospecho que la paternidad se sitúa en un polo muy distinto al de la madre que tiene que parir en un mes…..Como dice mi madre, qué suerte tener varones, no tendré que sufrir sus partos…jejeje

CARLITOS

Qué puedo decir…pues precioso. Es mi niño. Dice mamá y papá asociado a su llanto de queja…qué le vamos a hacer…Abraza mucho, busca mucho el afecto nuestro, el contacto. Empieza a fijarse mucho más en la tele…y ha comenzado una incesante fase trepadora. Esto se une a mi barrigón…ufff!!! Se esconde detrás de las cortinas o de cualquier cosa para jugar a “dónde está Carlitos..??” o al levantarse busca una corbata en el armario para ponérsela al cuello y andar por el pasillo jajaja…Me agrada pensar que esta baja él la va a disfrutar. Ya hemos estrenado coche familiar y habitación. De momento duerme con la abuela y sigue despertándose buscando el calorcito humano…pero bueno, iremos poco a poco…

Demasiado que contar…Espero no haber sido muy paliza…

1 comentario:

Chío dijo...

Bueno, pués ya te falta muy poquito. Aunque estés incómoda y cansada, disfruta de estos últimos días que puedes sentir aún a tu niño dentro de ti. Eso es algo único. Por lo demás, ya verás como todo va a ir genial sabiendo de antemano que no te van a tener horas y horas de parto. Muchos besitos y ánimo!!!