El blog de embarazo va llegando a su fin….cómo pasa el tiempo y al mismo tiempo qué lento pasa cuando se está esperando el parto… Esta semana ha sido de las más difíciles de cara a bloggearla. Sobre todo por la acumulación de sensaciones y hormonas, muy complicado de describir…Haremos un intento…..
CAMBIOS FISICOS
Ya muy poquitos, salvo barriguilla con nene más apretada, mayor incomodidad andando o tumbada…poco más. Hay muchos días que tengo contracciones de estas que no duelen…pero se pasan. A veces tienen ritmo pero no han llevado a nada. Son como un gran estiramiento de útero, la barriga se pone muy muy tensa…parece que va a estallar. En algún momento pensaba que era el principio… pero nada…de nada. Andresito va con su tiempo y parece que es pronto para él.
He bajado mucho el ritmo, coincidiendo con que mis padres han estado por aquí. Prácticamente no me muevo, ando poco, cargo poco con Carlitos…y me he acelerado comiendo. Pensando que son las últimas semanas, estoy pasando un poco del glucómetro y a veces, tiro de algún mantecaillo… sin remordimientos. No creo que al nene le siente ya mal..lo cierto es que he cogido un kilo esta semana.
CAMBIOS PSICOLOGICOS
Muchos y variables. Sobre todo nerviosilla, irritable…incluso con un poco de ansiedad. A veces preocupada….¿Qué se me pasa por la cabeza? Me asusta parir. Cuando ves que ya está aquí…realmente dices, ¿en qué lío me he metido? Hay recursos como pensar en el nene, en ver su carita, en cuando lo vea Carlitos…. Pero se escuchan tantas y tantas cosas, que a última hora mi fortaleza moral me está fallando. Mis antídotos son Carlitos y Coco. El primero porque me alegra verle y me hace reír. Es el testigo de que mereció la pena “sufrir”. El segundo porque es un compañero ideal para estos casos: lo normaliza todo, transmite tranquilidad…te convence de que todo va a ir bien. Francamente estoy insoportable, yo no me soporto. Esta irritabilidad la he pagado sobre todo con mi madre y en soledad. Coco lleva semanas de intenso trabajo y entendiéndolo, he llegado a estar jodida por esto, echándole en cara “lo sola que me siento” en esta etapa…injusto completamente, cuando veo que hace más de lo que puede porque yo esté bien. En fin…esto es la “dulce espera”. Sintiendo la desigualdad de la naturaleza en lo más profundo de mis entrañas…tanto para lo bueno como para lo malo…
MÉDICOS
Esta semana ha sido crucial. Estuve en monitores. En la Seguridad Social me dijeron que el nene está perfecto, pesa sobre unos 3 kilos y medio y sin rastro de contracciones. Me volvieron a citar para el 22 de Diciembre, asegurándome que no se espera más de la semana 41 y 3 días. Esto significaría que el nene debería nacer antes del 2 de Enero…¡¡¡ tres semanas!!! Salí con taquicardia de pensar que ya está aquí!!!
En el privado, la diferencia es que la Sala de Monitores es más pequeña, recuerda más a un saloncito, huele a ambientador floral y la matrona te limpia la barriga en lugar de darte el papel para que lo hagas tú….El nene perfecto, me salieron un par de contracciones aisladas de las que suelo experimentar en casa. Gloria, la ginecóloga, me habló con franqueza y tranquilidad. La cicatriz de mi útero por la cesárea de Carlitos, puede no resistir un parto largo o una barriga de muchas semanas. Cree que es mejor no esperar mucho más. Me propuso dar otra semana de plazo por si arranca el parto y si no, cesárea programada para el viernes 23 Diciembre. Por supuesto, lo que ella dijese me parecía bien. Se une, que la tensión me ha subido. La mínima me ronda en 9. Otro indicador que no le gustó. El viernes 23 es por esperar a que llegue Falete y participe en la intervención. Le dí la noticia al papá…le pareció estupendo. Por un lado nuestro bebé nace este año, algo que ambos queríamos. Sucede antes de las Navidades y nos garantizamos la Nochebuena en el hospital..Coco quiere huir este año…Me gusta la fecha, sería 23 como yo….y además cumpliría a la par que Carlitos (casi). Incluso es el santo de las Victorias…su tita y la nena de Chío….Eso sí, sería Capricornio. Me gustaba más Sagitario. En fin…la suerte está echada…y vamos camino de ese día, pensando cada vez con más seguridad que llegaremos a él. Yo estoy tranquila, sin cambios, sin expulsar nada extraño, sin dolor…cumplo el día de antes…La tensión está ahí, ahí….No hemos hablado aún con Falete del tema, pero creo que piensa que es algo precipitado…él esperaría más y daría más pie a un parto normal…Este lío de criterios es lo que peor me viene ahora….
Digerir esto, me ha costado y me está costando. Cambio mucho de sensaciones a lo largo del día. No es lo mismo que te hagan una cesárea sobre la marcha, que programarla…la ansiedad se dispara…!!! A ratos pienso que es lo mejor, otras, me gustaría pasar por el parto…No porque sea masoca, sino porque me queda la duda de si quizás debería ser así. NO sé. EN cualquier caso, si me pusiera, la idea de que mi útero saliese rasgado por donde no deba me aterra. Gloria me contó el caso de su hermana. Teniendo fechas entre sus hijos más separadas, se le partió el útero en pleno parto. El bebé salió por donde no debía y la madre quedó para el arrastre. Fue final feliz pero con mucho susto. Siento no poder estar más feliz y positiva a estas alturas…Bueno, si es verdad, que en medio, se me vienen las imágenes de mi nuevo bebé y me llena de alegría pensarlo: una nueva vida, una nueva carita, un hermanito para Carlos…es como si entre la felicidad que imagino y el ahora hubiera una gran charca que tengo que atravesar y no quiero!!!
CARLITOS
Mi nene anda cojillo y esta semana hemos tenido algunos médicos para revisiones, vacunas y para su cojera. Parece que es una inflamación de la cadera: sinovitis. Ha catado el ibuprofeno por primera vez y el lunes lo llevamos de nuevo a la pediatra. Él como si nada, jugando, trepando…muy gracioso y cariñoso…pero esta preocupación extra, tampoco ha sido lo mejor para mí. La semana pasada, revisando el blog de mi amiga Chío sobre su embarazo, me dí cuenta lo repetida que estamos las madres. Se parece mucho lo que me ronda por la cabeza y lo que le rondaba a ella por las mismas semanas. En este caso, pienso mucho en cuando me vaya al hospital y él no esté. Me da penilla separarme de él y no tenerle a mano para abrazarlo. Habrá manos y brazos suficientes para él….pero soy capaz de echarme a llorar cuando lo vuelva a ver…..
CAMBIOS FISICOS
Ya muy poquitos, salvo barriguilla con nene más apretada, mayor incomodidad andando o tumbada…poco más. Hay muchos días que tengo contracciones de estas que no duelen…pero se pasan. A veces tienen ritmo pero no han llevado a nada. Son como un gran estiramiento de útero, la barriga se pone muy muy tensa…parece que va a estallar. En algún momento pensaba que era el principio… pero nada…de nada. Andresito va con su tiempo y parece que es pronto para él.
He bajado mucho el ritmo, coincidiendo con que mis padres han estado por aquí. Prácticamente no me muevo, ando poco, cargo poco con Carlitos…y me he acelerado comiendo. Pensando que son las últimas semanas, estoy pasando un poco del glucómetro y a veces, tiro de algún mantecaillo… sin remordimientos. No creo que al nene le siente ya mal..lo cierto es que he cogido un kilo esta semana.
CAMBIOS PSICOLOGICOS
Muchos y variables. Sobre todo nerviosilla, irritable…incluso con un poco de ansiedad. A veces preocupada….¿Qué se me pasa por la cabeza? Me asusta parir. Cuando ves que ya está aquí…realmente dices, ¿en qué lío me he metido? Hay recursos como pensar en el nene, en ver su carita, en cuando lo vea Carlitos…. Pero se escuchan tantas y tantas cosas, que a última hora mi fortaleza moral me está fallando. Mis antídotos son Carlitos y Coco. El primero porque me alegra verle y me hace reír. Es el testigo de que mereció la pena “sufrir”. El segundo porque es un compañero ideal para estos casos: lo normaliza todo, transmite tranquilidad…te convence de que todo va a ir bien. Francamente estoy insoportable, yo no me soporto. Esta irritabilidad la he pagado sobre todo con mi madre y en soledad. Coco lleva semanas de intenso trabajo y entendiéndolo, he llegado a estar jodida por esto, echándole en cara “lo sola que me siento” en esta etapa…injusto completamente, cuando veo que hace más de lo que puede porque yo esté bien. En fin…esto es la “dulce espera”. Sintiendo la desigualdad de la naturaleza en lo más profundo de mis entrañas…tanto para lo bueno como para lo malo…
MÉDICOS
Esta semana ha sido crucial. Estuve en monitores. En la Seguridad Social me dijeron que el nene está perfecto, pesa sobre unos 3 kilos y medio y sin rastro de contracciones. Me volvieron a citar para el 22 de Diciembre, asegurándome que no se espera más de la semana 41 y 3 días. Esto significaría que el nene debería nacer antes del 2 de Enero…¡¡¡ tres semanas!!! Salí con taquicardia de pensar que ya está aquí!!!
En el privado, la diferencia es que la Sala de Monitores es más pequeña, recuerda más a un saloncito, huele a ambientador floral y la matrona te limpia la barriga en lugar de darte el papel para que lo hagas tú….El nene perfecto, me salieron un par de contracciones aisladas de las que suelo experimentar en casa. Gloria, la ginecóloga, me habló con franqueza y tranquilidad. La cicatriz de mi útero por la cesárea de Carlitos, puede no resistir un parto largo o una barriga de muchas semanas. Cree que es mejor no esperar mucho más. Me propuso dar otra semana de plazo por si arranca el parto y si no, cesárea programada para el viernes 23 Diciembre. Por supuesto, lo que ella dijese me parecía bien. Se une, que la tensión me ha subido. La mínima me ronda en 9. Otro indicador que no le gustó. El viernes 23 es por esperar a que llegue Falete y participe en la intervención. Le dí la noticia al papá…le pareció estupendo. Por un lado nuestro bebé nace este año, algo que ambos queríamos. Sucede antes de las Navidades y nos garantizamos la Nochebuena en el hospital..Coco quiere huir este año…Me gusta la fecha, sería 23 como yo….y además cumpliría a la par que Carlitos (casi). Incluso es el santo de las Victorias…su tita y la nena de Chío….Eso sí, sería Capricornio. Me gustaba más Sagitario. En fin…la suerte está echada…y vamos camino de ese día, pensando cada vez con más seguridad que llegaremos a él. Yo estoy tranquila, sin cambios, sin expulsar nada extraño, sin dolor…cumplo el día de antes…La tensión está ahí, ahí….No hemos hablado aún con Falete del tema, pero creo que piensa que es algo precipitado…él esperaría más y daría más pie a un parto normal…Este lío de criterios es lo que peor me viene ahora….
Digerir esto, me ha costado y me está costando. Cambio mucho de sensaciones a lo largo del día. No es lo mismo que te hagan una cesárea sobre la marcha, que programarla…la ansiedad se dispara…!!! A ratos pienso que es lo mejor, otras, me gustaría pasar por el parto…No porque sea masoca, sino porque me queda la duda de si quizás debería ser así. NO sé. EN cualquier caso, si me pusiera, la idea de que mi útero saliese rasgado por donde no deba me aterra. Gloria me contó el caso de su hermana. Teniendo fechas entre sus hijos más separadas, se le partió el útero en pleno parto. El bebé salió por donde no debía y la madre quedó para el arrastre. Fue final feliz pero con mucho susto. Siento no poder estar más feliz y positiva a estas alturas…Bueno, si es verdad, que en medio, se me vienen las imágenes de mi nuevo bebé y me llena de alegría pensarlo: una nueva vida, una nueva carita, un hermanito para Carlos…es como si entre la felicidad que imagino y el ahora hubiera una gran charca que tengo que atravesar y no quiero!!!
CARLITOS
Mi nene anda cojillo y esta semana hemos tenido algunos médicos para revisiones, vacunas y para su cojera. Parece que es una inflamación de la cadera: sinovitis. Ha catado el ibuprofeno por primera vez y el lunes lo llevamos de nuevo a la pediatra. Él como si nada, jugando, trepando…muy gracioso y cariñoso…pero esta preocupación extra, tampoco ha sido lo mejor para mí. La semana pasada, revisando el blog de mi amiga Chío sobre su embarazo, me dí cuenta lo repetida que estamos las madres. Se parece mucho lo que me ronda por la cabeza y lo que le rondaba a ella por las mismas semanas. En este caso, pienso mucho en cuando me vaya al hospital y él no esté. Me da penilla separarme de él y no tenerle a mano para abrazarlo. Habrá manos y brazos suficientes para él….pero soy capaz de echarme a llorar cuando lo vuelva a ver…..

4 comentarios:
Ay, Vero!! No te imaginas lo que me identifico contigo en esta última semana. Yo creo que las historias son las mismas y los que cambiamos somos los personajes. Es completamente normal todo lo que estás sintiendo, tus nervios, tus sensaciones, tus ilusiones... No veas el lote de llorar que me di cuando volví a ver a Victoria el día que me dieron el alta en el hospital tras el nacimiento de Javier, después de dos días sin verla. Nunca había estado tanto tiempo sin ella y estallé. Fue un cúmulo de cosas y sobre todo, la intervención de nuestras queridas hormonas... En fin, me encanta el posible día de nacimiento, el 23 como tú y, además, el santo de mi niña. Sólo te queda esperar un poquito más... Ánimo y paciencia...
Un beso para todos los que están contigo acompañándote en estos últimos días del embarazo, pero el beso más grande para mi VERO.
MUCHAS GRACIAS. SIEMPRE TE HE SENTIDO MUY CERQUITA EN MIS EMBARAZOS...Y AHORA MUCHO MÁS. AFRONTAREMOS CON PACIENCIA LA RECTA FINAL!!!! UN BESO ENORME. MUAK. GRACIASSSS!!!!
Me acabo de empapar tus últimas entradas que tenía atrasadas... Y ese torrente de emociones no es más que Vero en su estado puro¡¡ Por lo que tú misma eres la garantía de que todo saldrá bien, y de que todo será un dulce paseo hacia la carita de Andrés¡¡
Mucho ánimo y disfrútalo¡¡
Mariki....también es el día de tu santo!!! "Santa Mariví" jejeje...Gracias por tu comentariosss...A ver si te dejas caer por Graná...!!! Está todo muy navideño con la nieve!! MUAK
Publicar un comentario